No todos los propietarios viven su coche clásico de la misma manera. Para algunos es una pieza de colección que apenas sale del garaje, otros lo sacan a concentraciones, rutas de fin de semana o escapadas puntuales. Y también hay quien se plantea usarlo casi a diario para ir a trabajar o moverse por la ciudad.

A la hora de asegurar un coche clásico, el uso que se le da al vehículo es determinante. No solo influye en el precio, sino también en si realmente puede contratarse como “clásico” o si, por seguridad y por normativa interna de las compañías, debe asegurarse como coche de uso habitual.

En este artículo veremos los perfiles más frecuentes, por qué el uso esporádico es una condición clave para considerarlo clásico en la póliza, y qué opciones tiene cada tipo de conductor, incluyendo el seguro a todo riesgo con valor pactado para quienes han invertido mucho en su coche.

Perfiles de propietario de coche clásico

El coleccionista puro

Este perfil de propietario suele tener uno o varios vehículos clásicos. Los tiene guardados en garaje, muchas veces con funda, cargador de batería, etc. Sale con ellos en contadas ocasiones, a concentraciones, exhibiciones, o alguna ruta tranquila.

En este caso, su prioridad es proteger el valor histórico y sentimental del coche y contar con una póliza que entienda sus particularidades. Su uso es claramente esporádico, por lo que encaja muy bien en un seguro de coche clásico específico, con coberturas pensadas para este tipo de vehículo.

Quien lo usa en concentraciones y fines de semana

En este caso tiene el vehículo clásico como segundo coche. Lo saca algunos fines de semana, puentes, alguna escapada de vacaciones. El resto del tiempo, el coche está guardado en garaje o plaza fija.

En este caso, el uso sigue siendo esporádico, pero algo más frecuente que el del coleccionista. Aquí es donde más dudas suelen surgir:

“¿Lo estoy usando demasiado para ser clásico?”

Mientras el clásico no sea el coche de uso diario, y exista otro vehículo moderno asegurado para el día a día, normalmente puede asegurarse como coche clásico con total tranquilidad.

Y, en este supuesto, hay una recomendación muy importante que os queremos hacer, si has invertido tiempo, dinero y esfuerzo en restaurar y mantener tu clásico, tiene todo el sentido valorar un seguro a todo riesgo con valor pactado.

En este sentido, en un todo riesgo común, se usa el valor venal que, suele ser muy inferior al valor real de un clásico restaurado. Con un seguro a todo riesgo con valor pactado, acuerdas con la aseguradora una cifra que refleja de forma mucho más fiel lo que vale tu coche hoy. En caso de siniestro total, esa diferencia puede suponer recuperar o no recuperar de verdad tu inversión.

Para un clásico que se usa en concentraciones, rutas y fines de semana, y que está en muy buen estado, un todo riesgo con valor pactado ofrece una capa extra de protección y tranquilidad.

Aspectos legales y fiscales a tener en cuenta con tu moto o coche clásicos.”

Quien quiere usar su clásico casi a diario

En este último perfil, el clásico es su coche favorito y le gustaría usarlo para ir al trabajo, a hacer recados, circular por la ciudad, etc. En este caso se mueve muchos kilómetros al año y buena parte de ellos serían con el clásico. Y es importante ser claros:

un coche que se utiliza como vehículo principal y frecuente deja de encajar en la filosofía de un seguro de coche clásico de uso esporádico.

Por riesgo, tipo de uso y criterios de las compañías, en estos casos lo más normal es estudiar un seguro como coche de uso habitual, aunque tenga muchos años o cierto valor de colección.

Por qué el uso esporádico es condición para asegurar un coche como clásico

En Zalba-Caldú By Aon solo aseguramos como coche clásico los vehículos de uso esporádico y siempre que el propietario disponga de otro coche moderno asegurado como vehículo de uso habitual. ¿Por qué?

El uso está directamente ligado al riesgo

Y es que, cuantos más kilómetros se hacen al año, más probabilidad de sufrir un siniestro. Un coche que realiza trayectos diarios en ciudad (atascos, rotondas, aparcamientos en la calle) está expuesto a:

  • Golpes de aparcamiento.
  • Alcances leves.
  • Robos y vandalismo.

El seguro de clásico está diseñado para un vehículo que, por definición, circula menos y en condiciones más cuidadas como rutas tranquilas, fines de semana, concentraciones, etc.

Esa diferencia de uso es la que permite ofrecer primas más ajustadas para vehículos de cierto valor y antigüedad, y plantear coberturas tan interesantes como el todo riesgo con valor pactado.

Necesidad de tener un coche moderno de uso diario

Exigir que el asegurado tenga otro coche moderno para uso diario garantiza que:

  • El clásico no va a ser el único medio de transporte.
  • La mayoría de los desplazamientos cotidianos se harán con el vehículo moderno.

Eso protege al propietario, que no se quedará tirado si el clásico falla, y también a la aseguradora, que puede mantener el esquema de uso esporádico y, con ello, unas condiciones ventajosas específicas para clásicos.

Factores que influyen en el seguro de un coche clásico

Hay varios factores que se tienen en cuenta al estudiar el seguro de un coche clásico.

Kilometraje anual estimado

No es lo mismo hacer 2.000 km al año en rutas de fin de semana, que 8.000 km de ciudad. A igualdad de vehículo y conductor, un kilometraje muy bajo suele asociarse a un menor riesgo.

Por eso es importante ser realista al declarar el uso que se le va a dar al coche. Si se declara esporádico, pero en realidad se usa de forma intensiva, el propio asegurado se está exponiendo a problemas en caso de siniestro grave.

Dónde “duerme” el coche clásico

Si duerme en garaje cerrado o plaza comunitaria, tiene una menor exposición a robos, actos vandálicos, golpes fortuitos.

Sin embargo, si se aparca en la vía pública, el riesgo es claramente superior, aunque el uso sea esporádico.

Contar con garaje ayuda a cuidar mejor el vehículo y suele ser bien valorado de cara al seguro, especialmente en coches de valor alto o muy especiales. Si además se contrata un todo riesgo con valor pactado, el propietario se asegura de proteger tanto el coche como la inversión realizada en su conservación.

En definitiva, un coche clásico puede asegurarse como tal siempre que su uso sea esporádico y el propietario tenga otro vehículo moderno para el día a día. El kilometraje anual y la existencia de garaje influyen en el riesgo y en las condiciones de la póliza.

Cuando el clásico se empieza a usar “casi a diario”, conviene revisar si sigue teniendo sentido un seguro de clásico o si es más adecuado tratarlo como vehículo de uso habitual.

Si has invertido mucho en restaurar y mantener tu coche clásico, un seguro a todo riesgo con valor pactado te ayuda a recuperar lo que realmente vale el vehículo, y no solo un valor venal normalmente muy inferior.

Cuéntanos cuánto usas tu clásico y cómo lo cuidas, y en Zalba-Caldú By Aon adaptamos el seguro para que no pagues de más ni te quedes corto de protección.

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