Cuando organizamos un viaje a otro país con nuestro vehículo, comenzamos a planificar la ruta, qué ciudades voy a visitar, en cuáles voy a descansar o dónde voy a repostar.

Es bastante probable que dediquemos mucho tiempo y esfuerzo a esta parte, y por inercia, pasemos directamente a planificar otros detalles no menos importantes como la maleta o los enseres a llevar. Dependiendo del país al que vayamos de vacaciones, sin darnos cuenta, hemos podido cometer un error, no portar la Carta Verde.

Modelo de Carta Verde

La Carta Verde, denominada así por su color, es un Certificado Internacional de Seguro de Responsabilidad Civil de vehículos terrestres automóviles. Pese a que no ofrece cobertura de seguro específica en si misma, si ésta se encuentra en vigor, es un credencial de seguro que certifica la existencia de un seguro de Responsabilidad Civil y que garantiza, al menos, las coberturas obligatorias del país visitado adherido a este sistema.

En la actualidad, un total de 47 países de Europa, Asia y África, forman parte de este sistema, cuyo nacimiento a mediados del siglo pasado, subyace a una de las recomendaciones formuladas en Ginebra por la Organización de las Naciones Unidas (O.N.U.), una vez finalizada la II Guerra Mundial, y está basado en un protocolo que venían utilizando los países nórdicos en los años 30.

Dos son los objetivos que originaron e hicieron necesario la creación de este sistema:

  • Facilitar la movilidad de vehículos entre los diferentes Estados.
  • Garantizar que las víctimas de accidentes causados por vehículos extranjeros no se encuentren en clara situación de desventaja, exigiendo que estos vehículos, tengan como mínimo, las mismas coberturas de seguro exigidas por Ley a los vehículos matriculados en un país adherido al sistema.

En el caso de vehículos procedentes de países que no están adheridos al sistema, será obligatorio contratar un Seguro de Frontera que en resumen, se trata de una Carta Verde expedida en la frontera para estos vehículos.

De esta forma, la Carta Verde es exigible al entrar en un país extranjero y es importante llevarla siempre en vigor. No obstante, un vehículo asegurado en España, como miembro de la Unión Europea, no tiene obligación de portar dicho documento dentro del territorio de la UE, debido a que por ley, una póliza emitida en un Estado miembro de la Unión, garantiza la cobertura mínima de seguro requerida por ley en otro Estado miembro.

Asimismo, la Carta Verde tampoco es obligatoria para viajar a Andorra, Croacia, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, países con estrechos acuerdos con la UE y entre otros, sobre este tema.

Será necesario, por el contrario, portar este documento en Albania, Bosnia y Herzegovina, Bielorrusia, Irán, Israel, Antigua República Yugoslava de Macedonia, Marruecos, Moldavia, Montenegro, Rusia, Túnez, Turquía y Ucrania.

Carta Verde

En España, a día de hoy, las Compañías de Seguros no tienen la obligación legal de facilitar la Carta Verde junto con la póliza de Seguro de Automóvil, pero en la práctica, muchas de ellas ya la adjuntan en la misma. Si vais a viajar con vuestro vehículo a uno de estos países donde es exigible la Carta Verde, no olvidéis solicitar este documento a vuestro Corredor de Seguros, o en su defecto, a vuestra Compañía de Seguros.

Desde Zalba-Caldú siempre os recomendamos portar la Carta Verde para evitar situaciones no deseadas, ya que, aunque no sea exigible en un determinado país, es habitual, que sus autoridades nos puedan llegar a requerir dicho documento.

Todos los países adheridos al Sistema de Carta Verde cuentan con una Oficina Nacional de Seguro, cuyo nombre y dirección aparece en el reverso de la Carta Verde. En estas Oficinas Nacionales, se atienden reclamaciones, tramitan y liquidan los siniestros en los que está implicado un vehículo extranjero, por lo que, si durante vuestra estancia en uno de los países adheridos al sistema, os veis involucrados en un accidente, facilitad vuestra identificación, la de vuestro vehículo y la Carta Verde al perjudicado o a las Autoridades presentes en el lugar de los hechos. Comunicad el accidente a la Oficina Nacional del país en el que tuvo lugar el siniestro y a vuestro Corredor de Seguros en España, o en su defecto a vuestro Asegurador, ellos se encargarán de las sucesivas gestiones.